Durante nuestra etapa en ForoCompeticion, en 2014 estuvimos presente en las 6 Horas de Silverstone, la primera carrera del FIA World Endurance Championship, un Mundial de Resistencia que ha resurgido como el campeonato de circuitos más importante del mundo, solo por detrás de la Fórmula 1.

Con el gran anuncio de la llegada de Porsche Motorsport al WEC para competir contra Audi y Toyota, este meeting gozó de gran expectación por todos aquellos que no se querían perder el estreno en resistencia de Mark Webber, haciendo equipo con pilotos de la talla de Romain Dumas, Timo Bernhard o Brendon Hartley.

Pero la batalla no iba a estar solo entre los LMP1 híbridos, si no que previsiblemente se trasladaría a la igualdad que siempre reina entre los LMP2, así como a los GT, con presencia oficial de Aston Martin y Porsche, este último de la mano de Manthey Racing.

27 fueron los vehículos presentes en las 6 Horas de Silverstone para el inicio de la temporada. Y si algo hace del WEC un campeonato tan interesante es precisamente su lista de inscritos, entre los que tenemos a la gran mayoría de los mejores pilotos del mundo de la especialidad. No importa la categoría, todos los equipos están formados por genios de la conducción llegados de todo el planeta, algo de lo que no puede presumir a día de hoy el otro mundial, el WTCC.

Pasando a hablar de las categorías, nos encontrábamos en 2014 con:

  • LMP1-HY, prototipos con sistema de recuperación de energía
  • LMP1-L, prototipos sin sistema de recuperación de energía, categoría reservada a equipos privados
  • LMP2, propulsados todos por motores V8 Nissan de 4.5 litros
  • GTE-Pro, con un mínimo de 2 pilotos de primer nivel al volante
  • GTE-Am, mezcla de pilotos profesionales y amateur

Vamos a hacer un pequeño resumen sobre los prototipos híbridos, pues las 3 marcas oficiales han tomado caminos diametralmente opuestos, lo que convierte esta batalla tecnológica en un aspecto muy interesante:

Audi R18 e-Tron QUATTRO

Motor de combustión en las ruedas traseras y sistema híbrido en las delanteras
Motor: V6 Diesel TDI de 4 litros. 537 CV
Sistema híbrido: 2MJ, 170 KW (230 CV aprox.). Ofrece un 42% menos de energía que en 2013
Peso: 870 kg.
Consumo de combustible estimado: 3,9 litros por vuelta en Le Mans

Toyota TS040 Hybrid

Motor de combustión en las ruedas traseras, sistema híbrido de dos partes (super condensador para las ruedas traseras, motor de energía cinética para las delanteras)
Motor: V8 gasolina de 3.7 litros. 520 CV
Sistema híbrido: 6MJ, 480 CV aprox.
Peso: 870 kg.
Consumo de combustible estimado: 4,8 litros por vuelta en Le Mans

Porsche 919 Hybrid

Motor de combustión en las ruedas traseras, sistema híbrido por batería de litio (KERS) en las ruedas delanteras y traseras
Motor: V4 gasolina de 2 litros. 500 CV
Sistema híbrido: 6MJ, 250 CV aprox.
Peso: 870 kg.
Consumo de combustible estimado: 4,8 litros por vuelta en Le Mans

Con estos datos, nos damos cuenta de que a grandes rasgos el Audi es el menos híbrido de los tres (manteniendo el concepto Hybrid casi como estrategia de marketing únicamente), que Toyota es la que más ha trabajado este aspecto y tiene un vehículo capaz de entregar 1000 CV en momentos puntuales, y que Porsche olvida su Flat 6 para usar un curioso motor V4 de 2 litros en busca de un menor consumo y mayor eficiencia.

La primera gran noticia en Silverstone fue darse cuenta de que los 6 prototipos punteros eran capaces de rodar exactamente en los mismos tiempos. Los primeros entrenos ya dieron buena muestra de ello, con Porsche y Audi alternando las primeras posiciones en las diferentes tandas.

Pero Toyota, muy en la línea en la que los japoneses se sienten más cómodos, no mostró sus cartas hasta la clasificación, momento en que el dorsal 7 de Wurz/Nakajima/Sarrazin lograba la pole position, 5 milésimas más rápidos que el primer Audi, dejando a Porsche en tercera posición.

Por nuestra parte, el sábado fue el día de adaptación al circuito de Silverstone. Y para poner las cosas más “fáciles”, Silverstone es un circuito bastante poco agradable para los fotógrafos, ya que los coches quedan siempre bastante lejos, y al no existir apenas desniveles, es complicado lograr grandes tomas.

Pero Silverstone es la cuna del automovilismo mundial, así que andar por Stowe, Maggots-Beckets o Luffield es un auténtico placer. El trazado actual tiene una longitud de 5.890 metros, pero debido a la gran cantidad de rectas y curvas rápidas los tiempos por vuelta rondan los 1:43 minutos.

Algo que sí me gustaría destacar es la concepción de The Wing, este macroedificio que domina el nuevo Silverstone. Las instalaciones son magníficas, especialmente el pit-lane y los boxes, pero resulta que dicho edificio es completamente inaccesible para los espectadores, quedando en uso únicamente de prensa, invitados VIP y similares.

La jornada del domingo amanecía nublada y con gran presencia de viento, algo que no asustó para nada a los fieles seguidores británicos, que desde primera hora del día poblaron grandes zonas del circuito con ganas de disfrutar de un gran día de carreras.

La primera muestra de ello fue el Pit Walk, momento en que todos los espectadores pueden pasear por el Pit Lane y pedir firmas y fotografías a sus pilotos favoritos… a priori, porque la asistencia de público superó todas las expectativas y en pocos minutos varios miles de personas se concentraban alrededor de los principales equipos, formando unas montoneras de gente como si de un evento de Formula 1 se tratara.

Finalizado el Pit Walk los equipos se dirigieron a la parrilla de salida, donde nos encontramos con invitados de lujo como Allan McNish, Dindo Capello o Karun Chandok, rodeados por supuesto de los responsables y pilotos de cada escuadra. La tensión se palpaba en el ambiente, y no solo eso, si no que la lluvia empezaba a hacer acto de presencia de manera tímida, convirtiendo los boxes en un hervidero de equipos que preparaban los neumáticos de lluvia.

La salida de las 6 Horas de Silverstone se dio puntualmente a las 12 del mediodía, en ese momento sin lluvia pero con la pista húmeda. Los pilotos que harían el primer stint y que a la postre tendrían mucho protagonismo en el devenir de la prueba iban a ser:

Audi – Di Grassi (#1) y Lotterer (#2)
Toyota – Wurz (#7) y Buemi (#8)
Porsche – Jani (#14) y Bernhard (#20)
Rebellion – Heidfeld (#12) y Belicchi (#13)

Desde la salida el Toyota en pole salió como un tiro, aunque el Audi de Di Grassi comenzó con la clara intención de rebasarle lo antes posible. Así, en la primera vuelta hubo varios momentos en los que se pusieron en paralelo, siendo el vehículo alemán el que debía acabar cediendo la posición.

Los dos Porsche se mantuvieron inicialmente un paso por detrás de Audi y Toyota, en unos primeros instantes de carrera donde la batalla entre los GT era enorme entre Porsche y Ferrari.

Pero apenas superada la primera media hora de carrera y aún sin posiciones estabilizadas, empezaba la debacle. La lluvia iba y venía en Silverstone, y el primero en pagarlo era nada menos que el Audi dorsal 1 pilotado por Di Grassi/Duval/Kristensen. El piloto brasileño perdía el control del coche en la entrada de paddock nacional y golpeaba violentamente el muro de neumáticos, quedando fuera de carrera aún tras volver a pista con el coche completamente destrozado, tan solo para llegar a boxes y poner fin a su participación.

Justo en el mismo momento, el Porsche dorsal 14 pilotado por Neel Jani entraba a boxes sin una rueda delantera, y tras los esfuerzos del equipo, el Porsche 919 debía decir también adiós a la carrera.

Para aquel entonces el Rebellion dorsal 13 también debía abandonar, quedando la categoría de LMP1 reducida a 5 coches.

Fueron momentos de confusión con una pista claramente más mojada, algo que en Toyota supieron manejar mejor que nadie, manteniendo sus dos coches liderando la prueba y con apenas un par de pequeñas salidas de pista.

Cumplida la hora de carrera, el Audi dorsal 2 pilotado por André Lotterer también sufría una salida de pista, teniendo que ser remolcado por la grúa y perdiendo un tiempo muy valioso, aunque seguían sin mayores complicaciones.

Entre los GT las batallas continuaban. En GTE Pro los Porsche de Manthey batallaban de lo lindo con el 458 de AF Corse de Bruni/Vilander, mientras que en GTE Am y tras la lucha inicial de Ben Collins con Sam Bird, el liderato pasaba a manos de los Aston Martin Vantage V8.

Lo más difícil para Audi vendría justo en el ecuador de estas 6 Horas de Silverstone, cuando Benoit Treluyer estrellaba su R18 e-tron contra las vallas de seguridad. Casi con lágrimas en los ojos (muestra de lo que se juegan los fabricantes en este campeonato), Treluyer arrancó partes dañadas del vehículo para volver a pista, formando un espectáculo dantesco que, como es lógico, no iba a servir de nada porque el coche estaba siniestrado.

Curiosamente Treluyer declaró poco después que no había sido error suyo, que el coche se había descontrolado sobre el piano sin motivo aparente.

De esta manera, antes de las 4 de la tarde Audi cerraba su box y daba por finalizada su primera carrera del año, una debacle que no deja de demostrar que tendrían que darlo todo si querían revalidar su victoria en Le Mans un año más.

Mientras esto ocurría, el fantástico stint del francés Nicolas Lapierre a manos del Toyota dorsal 8 colocaba a este vehículo en el liderato de la prueba, secundado por el otro Toyota y ya a una vuelta el Porsche #20 y más lejos el Rebellion superviviente.

En LMP2, categoría muy mermada por las ausencias, quedaba claro que la pelea sería entre el Oreca Nissan de KCMG (dorsal 47) y el Morgan Nissan de G-Drive (dorsal 26), vigentes campeones de la categoría.

La carrera avanzaba rápidamente cuando a poco más de 1 hora para el final, la lluvia volvía a hacer acto de presencia en Silverstone, pero esta vez para convertirse en protagonista absoluta.

Así, los chaparrones intermitentes de las primeras horas dejaban paso esta vez sí a un gran aguacero que a nosotros “nos dio caza” entre Maggots y Beckets, lugar ideal para ver fácilmente quién había montado neumáticos de lluvia y quién iba camino a boxes.

Bajo estas condiciones los equipos se tuvieron que concentrar en mantenerse en pista, trabajo difícil que sumado al frío y la falta de luz natural complicaba sobremanera la conducción.

A 40 minutos del final, sin cambios en la clasificación, el Safety Car hacía acto de presencia en la pista para evitar posibles aquaplanning que algunos coches ya estaban sufriendo.

tras unas pocas vueltas detrás del Safety Car, aún con una lluvia más intensa, dirección de carrera decidía que era el momento para sacar la bandera roja y poner un punto y final prematuro a la prueba.

La lluvia hizo huir de las gradas a la gran mayoría de espectadores, desluciendo en cierta parte el final de la carrera. Nosotros nos mantuvimos en pista hasta el final, aún con el aguacero, y especialmente katapiro decidió que “de perdidos al río”, asomándose al podio donde la alegría de Toyota Racing era inmensa.

De esta manera, el Toyota de Davidson/Lapierre/Buemi se alzaba con la victoria en las 6 Horas de Silverstone tras 167 vueltas, una más que sus compañeros Wurz/Sarrazin/Nakajima, en un doblete impresionante para la marca nipona.

El tercer cajón del podio era para el Porsche de Bernhard/Hartley/Webber, que se mostraron muy competitivos pero lejos del nivel de Toyota.

El cuarto lugar y “victoria” en la categoría LMP1-L era para el Rebellion #12, mientras que en LMP2 el triunfo acababa en manos de G-Drive Racing (Rusinov/Canal/Pla) y su Morgan-Nissan.

A 20 vueltas de los ganadores absolutos entraba el primer GTE Pro, el Porsche 911 RSR #92 de Holzer/Makowiecki/Lietz, que junto a su montura hermana #91 daban al Porsche Team Manthey un doblete de lujo. Ni Ferrari ni Aston Martin (con la pareja Turner/Mucke completando el podio de la categoría) pudieron con el ritmo de los coches de Zuffenhausen.

Eso sí, la marca británica Aston Martin lograba su particular doblete en GTE Am, donde el equipo danés del dorsal 95 (Poulsen/Heinemer Hansson/Thiim) quedaba por delante del dorsal 98. De nuevo, los Ferrari eran los grandes derrotados de un fin de semana que lograban completar 20 vehículos.

Y así, con la alegría desbordada de Toyota, la satisfacción de Porsche y la decepción máxima de Audi, la lluvia de Silverstone nos daba la despedida a un fin de semana de infarto, lleno de grandes momentos en un campeonato cada vez más interesante.

Artículo publicado originalmente en forocompeticion.comTodas las imágenes son propiedad de sus autores. Todos los derechos reservados.

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