A finales del pasado mes de diciembre de 2014, el Automóbil Club d’Andorra organizó la primera edición del Andorra Winter Rally, una prueba de regularidad para coches clásicos con varios alicientes que ya le han hecho convertirse en una prueba única y especial en los Pirineos: un Rally disputado en un solo día,una  selecta (y no excesiva) lista de inscritos y un recorrido mezclando tramos de circuito sobre hielo y carreteras cerradas al tráfico.

Más de 50 vehículos se reunieron en la localidad andorrana de El Tarter para poner a punto sus monturas y empezar la competición, formada por las siguientes pruebas cronometradas:

1. Circuit de Gel (Pas de la casa, sede de las G-Series y el Trofeo Andros)
2. Ordino 1 (Coll d’Ordino, cerrado al tráfico durante 2 semanas para asegurar la presencia de nieve y hielo en el trazado)
3. Ordino 2
4. Circuit de Gel
5. Canillo 1 (Coll d’Ordino en sentido inverso)
6. Canillo 2
7. Circuit de Gel

El formato de la prueba era curioso debido a sus horarios, pues arrancaba con los últimos rayos de sol invernales antes de celebrarse casi en su totalidad bajo la nocturnidad.

En general, la gran mayoría de los aficionados que se acercaron al rally disfrutaron con las 3 especiales disputadas en el Circuit de Pas de la Casa, punto de inicio y fin del rally y donde todos los participantes se encontraron con un buen grueso de hielo y nieve. Resultado: ¡Diversión garantizada!

Ya en el parque de asistencia se podían palpar el nerviosismo y las ganas de los participantes por participar en un evento de formato nuevo. Los coches estaban a punto, y no faltaban elementos imprescindibles para una competición en estas fechas: la pala en el maletero y el juego de neumáticos de clavos calzado.

Entre los participantes sería muy difícil destacar algunos, aunque sí debemos mencionar a los franceses Canavese, quienes se acercaron a Andorra participando con un precioso Lancia Delta Integrale HF ex-Alen.

Automóviles de mucho pedigree, como los BMW 2002, Opel Ascona, Peugeot 205 o Mini Cooper ocupaban un parque de asistencia de verdadero lujo, muy bien representado por participantes locales.

El pequeño de los Canavese lo hacía con un Citroën Visa 1000 Pistes que lamentablemente sufría una rotura a mitad de la primera especial del rally. Eso sí, en los pocos minutos en competición demostró que habría sido el coche más rápido en carrera, pues su ritmo en el circuito era endiablado.

El local Gerard de la Casa con un R5, alejado de sus habituales y temibles monturas utilizadas en las subidas en cuesta, lo dio todo al volante de su ligero vehículo puesto a punto, como siempre, por Baporo.

La conocida pareja Gabi Reyes/Marçal Mompió con su R5 Turbo Fase 2 tampoco se quiso perder la cita, siendo quizás el coche que rodaba a un mayor ritmo, sin temor a las consecuencias. Durante los tramos de la noche, nuestra GoPro tendría un viaje que no olvidaría…

Toni Rius, con su incombustible Seat 124, era otro de los participantes que más atención generaba entre los espectadores.

Por su parte, los curiosos BMW Serie 3 X (4×4), poco vistos en España aunque sí muy buscados en el Principado, fueron algunos de los grandes animadores de la carrera, dando gran espectáculo para el público.

Por supuesto, no podía faltar un buen grueso de Volkswagen Golf GTi, el vehículo perfecto para… prácticamente cualquier evento de clásicos.

Aunque el contrapunto a los ligeros GTI lo ponían los valientes participantes en la prueba a manos de gigantes alemanes como los Porsche 911 Carrera, con un reparto de pesos y una entrega de potencia poco adecuadas al hielo.

También destacar la actuación de nuestros amigos Ignasi y Dani Domínguez al volante del BMW M3 E30 de Colla Verglas, uno de los vehículos que dio más espectáculo en el circuito.

La pista estaba muy complicada para todos los participantes, aunque Ignasi supo mantener bajo control a su impecable E30 de preciosos cuneteros de luz amarilla.

La diversión era palpable entre los participantes, algunos de ellos rozando el punto del sufrimiento cuando no pasaban dos curvas antes de que las inercias del coche sobre el hielo les llevasen a realizar donuts sin parar.

La acción en el tramo de carretera Ordino-Canillo fue más contenida, pues en lugar de nieve el tramo se llenó de placas de hielo que hicieron que los equipos tomasen con mucha precaución su paso por el tramo. No olvidemos que se trataba de un rally de regularidad.

Llegadas las 11 de la noche, los «supervivientes» daban sus últimas vueltas al Circuit de Gel para despedirse de un rally que dejó buen sabor de boca, por su peculiaridad en las fechas y por un formato que aunque mejorable, nos deja estampas más propias de Suecia que de las que estamos acostumbrados a este lado del Pirineo.

Y casi a modo anecdótico, la victoria fue a manos de Trautmann/Fritz y su Lancia Beta HPE 2000.

El final de fiesta con entrega de premios y cena fue en el propio Hostal Nórdic de El Tarter, punto de inicio y salida de la primera edición de un rally único a este lado de los Pirineos, que tendrá seguro un gran recorrido con la llegada de cada época invernal.

Artículo publicado originalmente en forocompeticion.comTodas las imágenes son propiedad de su autor. Todos los derechos reservados.

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