Cada mes de abril, y desde hace ya más de un lustro, el Circuit de Barcelona-Catalunya es escenario del Espíritu de Montjuïc, un evento que honra la memoria del mítico Circuito de Montjuïc, situado en el parque de la capital catalana y que acogió durante décadas las mejores carreras de coches y motos, incluyendo la Formula 1 y el Mundial de Motociclismo.

Así, en el Espíritu de Montjuïc se unen las competiciones en la pista (podéis leer la crónica de cada edición celebrada en esta misma web), pero también multitud de actividades complementarias en el paddock tales como exposición de automóviles, pistas de baile, carpas de circo, atracciones, alquiler de karts y un largo etcétera.

Pero sin duda, el punto culminante para todos los asistentes que acuden con su coche clásico es poder dar un par de vueltas al propio trazado de Montmeló una vez que las carreras han finalizado.

Y como este evento está lleno de gente encantadora, gracias a los amigos de la sección militar de l’Associació de Vehicles Històrics, tuve la suerte de poder disfrutar desde dentro del desfile de clásicos. Y nada menos que en una ambulancia militar Dodge WC54 del ejército estadounidense!

Esta ambulancia 4×4, producida en los años 40 por Dodge, pesa casi 3 toneladas y está movida por un motor de 6 cilindros en línea y 4 velocidades. Esta camioneta fue el vehículo ambulancia principal de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, llegando a participar también en la Guerra de Corea.

En su parte trasera se priorizó un acceso fácil a los camilleros y heridos, teniendo espacio fácilmente para 5 personas sentadas en la banqueta además de los heridos en la camilla.

Ruidosa, incómoda, lenta… ¡pero divertida como pocos coches! Tuvimos la “suerte” de ser el último vehículo del desfile, el que cerraba la comitiva de clásicos, y nuestra velocidad no era para tirar cohetes. El Safety Car del Circuit fue nuestro mejor acompañante durante las dos vueltas, ya que el resto de coches nos dejaron atrás fácilmente… algo lógico cuando manejas un vehículo de 3 toneladas cargado con 7 personas y todo el material sanitario.

Sin duda lo más divertido de las vueltas fue que el conductor buscase la trazada “ideal” en la curva, mientras que los 5 acompañantes sentados en la banqueta trasera hacíamos lo imposible para no salir despedidos hacia el lado contrario del vehículo, toda una experiencia.

En la recta principal creo que llegamos a alcanzar los 70 km/h, aunque el viejo motor de la Dodge no parecía demasiado contento con el esfuerzo. Aún así la experiencia fue muy divertida y el colofón ideal a un fin de semana muy divertido para la gente de l’ Associació de Vehicles Històrics, que trajo toda su artillería militar al Circuit para compartir sus conocimientos con los asistentes.

Ya lo sabéis, cada mes de abril el Espíritu de Montjuïc os espera para celebrar un evento del motor único en nuestro país. ¡Allí nos veremos!

Artículo publicado originalmente por el autor en gohobby.comTodas las imágenes son propiedad de sus autor. Todos los derechos reservados.

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