Aún con la resaca a cuestas de haber podido disfrutar por primera vez del Rally 1000 Lagos, y soñando con los WRC saltando decenas de metros y pasando a velocidades de infarto por unas increíbles pistas forestales, la expedición ForoCompeticion Finlandia 2015 continuábamos con nuestra ruta.

Dejando atrás nuestra idílica cabaña enfrente al lago (que daría para muchas historias) y alejándonos de la Finlandia Central y Jyväskylä, habíamos puesto rumbo hacia el Sur por la costa, empezando por Rauma, siguiendo por Turku y acabando en Helsinki.

Y por si no hubiéramos tenido bastante dosis de rallye, aún nos esperaba el Lahti Historic Rally que se disputaba los días 7 y 8 de Agosto a unos 120kms al norte de Helsinki, a hora y poco en coche.

Encuadrado dentro del FIA Historic Rally Championship, la prueba finlandesa representaba la 10ª cita del Campeonato que encabeza nuestro Rallye Costa Brava.

Con una inscripción que hacía babear a más de uno, encontrábamos como gran aliciente a Jari-Matti Latvala con su Audi Quattro y a Mikko Hirvonen con el Escort MK2 Rothmans, además de una buena cantidad de espectaculares coches, como el Lancia 037 de Baggio o el Delta HF de Falcone.

Ascona 400, Porsche 911Volvo 242 y una buena cantidad de Escorts, además de muchos otros, animaban la lista de inscritos.

También había curiosidades o, mejor dicho, coches casi imposibles de ver en pruebas de nuestro país. Así por encima nosotros destacaríamos modelos como el Triumph TR8, el Mazda 323 4WD, el Opel Kadett GSi, un par de Lancer o una pareja de Mercedes 190.

Mención aparte merece el Plymouth Valiant de 1966… ¡qué mérito correr en tierra con semejante bicho!

Lista en la que encontrábamos a dos participantes españoles, a Miguel Díaz Aboitiz-Diego Sanjuan de Eusebio con un Ford Escort MK2 y a Jon Davoz-Vicky Górriz con el BMW 325IX E30 ex-Ponce, el original además.

Jon y Vicky nos contaban que se trataba de la misma unidad que el canario utilizó en el pasado en el Campeonato de España de Tierra, y que de Grupo N se había vuelto a coche de calle.

Gracias a la matrícula original lo recuperaron y lo volvieron a vestir con sus colores de guerra, la mítica decoración CAMEL que usara el canario en su momento. No hacía mucho que habían terminado de construirlo, por lo que el Lahti se presentaba como la verdadera prueba de fuego para ellos y el BMW.

Tras recoger los papeles del rallye (mapas, inscritos, etc) y de estar a punto de que nos pirulasen 20€ por la cara, salimos a pasear por la asistencia, a llenar los móviles y cámaras de fotos, a buscar a Latvala e Hirvonen cual adolescentes histéricas esperando al ídolo Pop del momento y sobretodo a visitar a nuestros compatriotas. Huelga decir que ambos sucumbieron a los encantos de un grupo de animados españoles…

Viendo un poco los mapas y teniendo en cuenta que más allá de las carreteras principales y pueblos grandes el GPS no se encontraba ni a la de tres, equivocamos ligeramente la ruta y no fuimos al cruce que teníamos previsto, así que llegamos a final del primer tramo del día y caminamos a ver qué encontrábamos.

Como ya nos dimos cuenta en el 1000 Lagos, en los tramos finlandeses puedes echar a andar y andar y andar y no acabar de ver nada que sorprenda. Pistas anchas, rápidas, pocas curvas y muchos cambios de rasante, que a priori no llaman la atención pero cuando pasan los coches a velocidad de carrera la cosa cambia radicalmente.

Por desgracia no encontramos ninguna zona que destacara por su espectacularidad, y nos quedamos en unas «esses» con ligero rasante con 3 aficionados/as locales, que debieron alucinar al ver a un grupo de españoles viendo el rallye.

Pasaron los primeros pilotos realmente rápido, pero conforme iba avanzando la lista de inscritos el ritmo de los pilotos era totalmente anárquico, unos más rápido, otros a paseo, otros como podían… esto, junto al hecho de que no era una zona que destacara por su espectacularidad, tanto Marco como Pablo se aburrieron como ostras y al final de la pasada decidieron volverse al apartamento en Helsinki.

Por su parte, Gilles27, Sergi y servidor hicimos gala de una afición enfermiza por el motor y decidimos ir en busca del cruce perdido.

No es que Marco y Pablo no tengan el mismo nivel de afición (o incluso más!!), más bien es que el viaje estaba llegando a su fin y ya empezaba a hacer mella en los cuerpos de los presentes… además el fin de semana nos esperaba con una buena dosis de juerga y había que guardar fuerzas.

Así pues, los tres mosqueteros del Polo R WRC rojo encontraron finalmente el cruce perdido en medio de los bosques finlandeses. Y qué lástima que no lo hubiéramos encontrado en la primera pasada, porque lo que allí vivimos bien podría clasificarse de único y espectacular.

La zona visible consistía en la pista del tramo que salía el bosque hacia una zona de casas y campos, con una larga izquierdas en bajada con la frenada al final para el cruce a derechas, para seguir con una «esse» rápida y volver a entrar en el bosque.

Con estas vistas, pudimos disfrutar como enanos de largas derrapadas con tracciones traseras en la izquierda en bajada, de la famosa maniobra del «golpe de cadera» finlandés para colocar el coche y de muchísima derrapada con velocidad al salir del cruce hacia el bosque.

Personalmente a mi me quedaron grabadas tres imágenes: 

1) La primera, escuchar el Quattro de Latvala acercarse y ver el morro a la entrada del cruce ya apuntando hacia adentro y arañando el firme como un poseso con la tracción total, no pude evitar recordar los vídeos de los años ’80 de Mikkola y compañía. Precioso.

2) La segunda imagen corresponde al primer equipo que pasaba con el Opel Ascona 400, que salió del bosque hacia la bajada a izquierdas totalmente cruzado y con una dosis de gas enfermiza, para realizar una frenada de libro y un péndulo de manual para colocar el coche en el cruce a derechas.

3) Y por último, el psicópata de un Escort MK2 que entró en el cruce como si se acabara el mundo y salió completamente de lado con las ruedas por el campo exterior sin ninguna intención de soltar el pedal del gas. Lo dicho: im-pre-sio-nan-te.

Tras los primeros 10-15 punteros, que son los que verdaderamente pasan rápido, quedaba por delante todo un desfile de maquinaria de rallyes desde los años 60 a finales de los 80.

Las pasadas del Triumph Vitesse de 1963 y el Skoda Felicia de 1961 (los dos más veteranos de la prueba) cerraban la comitiva.

Por desgracia todo lo bonito tiene un final, y cuando acabaron de pasar los Históricos pusimos de nuevo rumbo a Helsinki. Tras ellos pasaban aún los más de 60 inscritos a un regional de rallyes llamado algo así como Tietopalvelu Ralli, entre los que destacaría un curioso Mercedes-Benz 190 pintado con los colores del Mercedes AMG Petronas F1 (facepalm).

Pero como a Sergi le quedó una buena foto, pues lo dicho, también somos ya expertos en rallyes regionales finlandeses.

En cuanto al rallye, Latvala lo ganó con una aplastante diferencia de 4 minutos sobre Mikko Hirvonen, con Veli-Matti Saarelainen y su Ascona 400 completando el podio.

Por su parte, Aboitiz-Sanjuan terminaron en una meritoria 22ª posición y Davoz-Górriz en la 50ª plaza, acusando algunos problemas con la bomba de gasolina del BMW.

Para nosotros fue una experiencia única poder disfrutar de este estilo de pilotaje que se prodigaba allá por los ’70-’80, lo que unido a lo impresionante que resulta ver en directo el 1000 Lagos del Mundial, no podíamos estar más que satisfechos y tener la sensación de que pocas cosas nos quedan por ver en el mundo de los rallyes… aunque quién sabe…

Artículo publicado originalmente en forocompeticion.comTodas las imágenes son propiedad de su autor. Todos los derechos reservados.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *