Hyundai Rhys Millen Pikes Peak
Logo Pikes Peak Hill Climb

Imagen: ppihc.com

En la actualidad, con el evento celebrando el 100º aniversario de su primera edición, el Pikes Peak cuenta con una buena repercusión desde principios de mayo, momento en que los equipos confirman sus proyectos para la subida, hasta un par de semanas después de realizarse, cuando aparecen los emocionantes vídeos grabados con cámaras interiores instaladas en los coches participantes.

Actualmente Pikes Peak cuenta con 16 categorías donde participar, dando cabida a casi cualquier vehículo. Desde la categoría reina del “todo vale” (Unlimited) pasando por los tradicionales Open Wheel, diversas categorías de coches de serie (en una de ellas, la Time Attack, participó en 2011 el primer español en competir en el Pikes Peak, Carlos Martínez de Campos, con un Subaru Impreza), vehículos similares a los de NASCAR, clásicos americanos, varias categorías para motocicletas, sidecars, quads, y por si ninguna os convence, también existe la categoría Exhibition. Vamos, que si queréis podéis ir a participar en el Pikes Peak pilotando un camión de carreras. Y no es broma.

Mike Ryan Pikes Peak

Imagen: autoblog.com

Los héroes del Pikes Peak del siglo XXI

Desde que Nobuhiro “Monster” Tajima, del que ya hablamos en la segunda parte del reportaje, se subió al carro del Pikes Peak en los años 90 con sus monstruosos Suzuki, la competición ha ganado en popularidad a nivel internacional. De hecho, en la última década varias marcas se han atrevido a participar dentro de la categoría Unlimited en busca de superar los récords Tajima (imbatido entre 2006 y 2011 con el Suzuki XL7 y más tarde SX4).

Un objetivo que de momento no ha sido posible para marcas como FordDacia o Mini, que han sido algunas de las más recientes que lo han probado, y siempre de la mano de grandes pilotos como Marcus Grönholm, Jean Philippe-Dayraut o Andreas Eriksson por citar algunos. Por su parte, otras firmas como Peugeot o Hyundai sí que han logrado hacerse con la ansiada victoria.

Dacia Duster Pikes Peak

Imagen: mad4wheels.com

Precisamente el proyecto de la marca coreana ha sido el más estable y el único preparado a medio plazo para lograr el triunfo el Pikes Peak. Así, el piloto Rhys Millen (hijo de Rod Millen) ha seguido el legado de su padre y se ha encargado de poner en pista automóviles tan espectaculares como el bólido PM570P, prototipo que tenía más apariencia de coche de Le Mans que de coche de montaña. Aún así, sorprendentemente, Rhys Millen se hizo con la victoria absoluta en 2012 pilotando un más modesto Hyundai Genesis Coupé.

Otro piloto sin el que no podríamos entender Pikes Peak es Paul Dallenbach, el ídolo local que primero se las vio con Tajima, y que ha sido protagonista del evento durante muchos años pilotando un “bicho” de cerca de 1300 CV y fabricación artesanal.

Paul Dallenbach Pikes Peak

Imagen: © Drew Phillips

El asfaltado del recorrido, una lacra para la prueba

Pero el Pikes Peak afronta en estos años un grave problema que tiene divididos a competidores y organizadores: el asfaltado del recorrido. Como veíamos en los vídeos de épocas anterioress, el Pikes Peak disfrutaba de una magia especial al ser una subida sobre tierra. Lamentablemente, desde hace años y por motivos medioambientales, grupos ecologistas han estado haciendo presión para que se asfaltase la carretera entera del Pikes Peak, alegando que la subida de los centenares de miles de visitantes que la montaña recibe cada año están erosionando su silueta, y finalmente han conseguido su propósito.

Hyundai Rhys Millen Pikes Peak

Imagen: © Red Bull

De hecho, desde hace unos años se empezó el asfaltado de la parte inicial de la subida, cosa que ya desató las iras de pilotos y aficionados, ya que se consiguió bajar tiempos a costa de perder  la “esencia de la prueba”. Lo que no sabían es que el problema se iba a agravar y que, desde 2012, la subida al Pikes Peak ya está asfaltada de principio a fin.

Como consecuencia, con el paulatino asfaltado de la pista el gran aliciente que desde hace décadas reinaba en la competición (el conseguir bajar de los 10 minutos de tiempo en completar la subida) ya ha quedado en el olvido. Si Rod Millen con su Celica «atómico» se quedaba a 4 segundos de romper la barrera de los 10 minutos en 1997, en 2011 y ya con zonas asfaltadas, “Monster” Tajima pulverizó el record anterior en 10 segundos y lo dejó en 9.51.278. Se daba por concluida una etapa.

Monster Tajima Pikes Peak 2011

Imagen: the-rdn.com

Sébastien Loeb confirma el final de una era

Más recientemente, en 2013, Peugeot Sport volvió a centrar su mirada en la gran montaña de Colorado y decidió que Sébastien Loeb, tras retirarse del Mundial de Rallyes, podía liderar un apasionante proyecto para volver a llevar un coche de la marca del león al escalón más alto del podio de Pikes Peak. Y así lo hizo el piloto alsaciano, que a manos del impresionante Peugeot 208 T16, y sin haber visitado nunca antes este evento, se plantó en la cumbre de la montaña marcando un estratosférico tiempo de 8:13.878, desde entonces récord absoluto e imbatible.

Aunque es cierto que con el asfaltado completo la batalla sigue estando en bajar los tiempos, Peugeot dejó el listo tan alto que desde entonces, los competidores, mayoritariamente privados, no consiguen aún acercarse a los tiempos de Loeb, lo que ha restado emoción a las últimas ediciones. Es cierto también que al ser una subida asfaltada muchos equipos se apuntan a participar en la mítica prueba (GT’s, barquetas…), pero su popularidad se encuentra, siendo sinceros, en un punto muerto.

Pikes Peak, abanderado del automovilismo más eficiente

Pero si tenemos que buscar una parte positiva, la prueba se adapta a los cambios y así, los enormes y tragones coches de la categoría más espectacular Unlimited deben compartir protagonismo con los coches eléctricos. En realidad, ya hace 30 años que se abrió una categoría para coches eléctricos, que como ya sabemos, en esta carrera tienen una gran ventaja, puesto que mientras los coches de combustión sufren la pérdida de oxígeno con la consiguiente bajada de potencia, los eléctricos ofrecen el mismo rendimiento en todo el recorrido.

Así, es en esta categoría donde estamos viendo mayores esfuerzos por marcas y pilotos en busca de alcanzar nuevos records que demuestren el potencial del automovilismo de cero emisiones. Rhys Millen y Monster Tajima son los grandes abanderados de esta cruzada.

Imagen: musclecarszone.com

De momento, y a expensas de lo que ocurra en próximas ediciones, los buenos aficionados estaremos condenados a seguir disfrutando de tantos y tantos grandes momentos que nos ha dejado y esperemos siga dejando esta fantástica competición, que dicen que enamora a aquellos que tienen la suerte de poder vivirla.

Con estas líneas acabamos este extenso y espero que interesante repaso a la fantástica historia del Pikes Peak. Espero que en un futuro podamos seguir ampliando esta historia… y a ser posible, disfrutarla en directo.

Artículo publicado originalmente por el autor en gohobby.com. Todas las imágenes son propiedad de sus autores.

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