Circuitos

Historia de los colores nacionales de competición: Rosso Corsa, British Racing Green y otros

 febrero 28, 2017

Por  katapiro

Los colores nacionales son un aspecto ya bastante olvidado en el mundo de la competición, pero aún hasta hoy han llegado los más famosos: los coches rojos (Rosso Corsa) para los italianos, los verdes (British Racing Green) para los británicos, las flechas de plata de los alemanes…

Muchos tienen su explicación, mientras otros han tenido sus pequeñas variaciones. Para empezar a contar esta apasionante historia, tenemos que remontarnos a la Gordon Bennett Cup.

Gordon Bennett Cup: la semilla de los colores nacionales (racing colors)

James Gordon Bennett era un hombre de pasta, hijo del fundador del New York Herald, al que le gustaba todo lo que pudiera ser montarse una buena juerga y hacer carreras en cualquier tipo de vehículos (y Kimi Räikkönen a su lado era un principiante). Tanto podía estar compitiendo con barcos, aviones, coches… como asistiendo a una fiesta organizada para las altas clases.

Por ese motivo acabó dejando Estados Unidos por París, donde acabó fundando el Paris Herald.  A partir de ese momento empezó a cimentar lo que se puede decir que es la primera competición medianamente seria de la historia.

En 1900, después de reunirse con varios clubes europeos, acabó sentando las bases de la Coupe Gordon Bennett, también conocida como I Coupe Internationale.

Las normas de la competición establecían que cada país podía tener hasta tres participantes teniendo que ser todos los miembros del equipo de dicha nacionalidad y todos los componentes habrían de estar fabricados en dicho país (desde motores hasta neumáticos).

El país ganador de dicha competición, sería el organizador de la competición del año siguiente.

Wilhelm Maybach Gordon Bennett Cup 1901

Imagen: sportyarena.com

La distribución de los colores fue de la siguiente manera:

  • Francia de color azul
  • Bélgica de amarillo
  • Alemania el color blanco (la bandera del Imperio Alemán era negra, blanca y roja)
  • USA de color rojo

A pesar de que todo parecía indicar que se produciría un éxito importante, la competición no fue tan interesante como se había planeado.

Los tres puestos franceses se sortearon por parte de la organización (que fue acusada de que, curiosamente, los ganadores fuesen personal de ventas de Panhard).

Por parte de los norteamericanos, uno de los coches se negó a participar debido a que se encontraba en inferioridad de potencia y el único representante alemán hizo lo mismo, alegando que no había tenido el tiempo suficiente de planificar y preparar la carrera, así que al final tomaron la salida cinco coches, de los cuales tres eran franceses.

Charles Rolls Gordon Bennett Cup

Imagen: pilotos-muertos.com

Finalmente sólo quedaron dos coches en la carrera y con una distancia de más de una hora entre el primero y el segundo, aunque poco faltó para que acabase con un único corredor en pista después de que Fernand Charron, el piloto del primer coche, atropellase a un perro a 12 kms del final.

Así que después de 570 kms, los pocos espectadores que se encontraban en la meta disfrutaron de la llegada de un coche y hora y media después vieron el segundo y último vehículo.

Había sido una catástrofe mediática, por lo que las siguientes ediciones decidieron organizarlas junto con otras carreras de la época.

La Coupe Gordon Bennett siguió disputándose durante cinco años más, con dos incursiones en territorio extranjero (Reino Unido y Alemania) pero se puede resumir como una competición en la que los coches franceses fueron los claros dominantes y que finalizó con los galos retirando el trofeo y pasando a organizar al año siguiente el Gran Premio de Francia, (los fabricantes galos se sentían discriminados por las limitaciones en cuanto a la inscripción de un número determinado de coches por cada país) y el señor Gordon Bennett se cambió de deporte y pasó a organizar un trofeo para globos que todavía sigue celebrándose hoy en día.

British Racing Green Jaguar D Type

La historia del color British Racing Green

En 1901, al tener que organizarse junto con la París-Burdeos, la prueba no tuvo reglamentación en cuanto a la distribución de colores, así que el primer coche británico que participó en dicha carrera pilotado por Selwyn Francis Edge, corrió con el color rojo.

Posteriormente, Edge participó en la París-Berlín en donde compitió junto con Charles Jarrott (conocido por escribir Ten Years of Motor and Motor Racing), piloto que impresionó a los franceses de Panhard et Levassor que acabaron fichándole para correr con ellos.

British Racing Green Napier

Cuando llegó a París, se encontró con que el coche con el que correría, le tocaba correr con el número 13, aunque le informaron de que pintarían el coche de color verde para contrarrestar la mala suerte… con lo que ya tenemos la primera referencia de un piloto británico corriendo con un coche verde.

De todos modos, parece que el color verde ya les empezaba a gustar a los británicos antes de toda la historia y en la Gordon Bennett de 1902 a Edge le dio por correr con un Napier de color verde oliva, en parte porque ya sabemos que los pilotos son todos muy supersticiosos y como vio que a Jarrott le había dado buen resultado correr de verde, pues él también pintó el coche de dicho color y no se sabe si fue el color, pero acabó ganando dicha carrera, por lo que la edición del año 1903 le tocaba organizarla al Automobile Club of Great Britain and Ireland (Futuro RAC).

El problema es que las carreras habían ocasionado algunas muertes y los ingleses habían prohibido las carreras en su territorio, así que al ACGBI no les quedó otra salida que irse a correr a la isla vecina.

La inercia que tenían los pilotos de Napier de pintar sus coches de color verde, unido al agradecimiento que querían mostrar a los irlandeses, hizo que los coches corriesen pintados de color verde esmeralda… aunque esta vez parece que el color no les permitió llevarse la victoria, que acabó siendo para un Mercedes, que en la época, aún era de color blanco.

En la Gordon Bennett de 1904, que se corrió en Alemania, se volvió a correr sin ningún tipo de normativa relativa a color de los coches, por lo que los Napier volvieron a correr con los coches de color verde.

En 1905 se volvió a hacer obligatoria la elección de los colores establecidos para cada país, pero las presiones de los fabricantes hicieron que el color británico fuese otra vez el verde.

British Racing Green Napier 1903

Imagen: flickr.com

En posteriores carreras se alternaron los coches de color verde con coches pintados con los colores rojo o azul, colores presentes en la bandera nacional británica.

El problema vino ya después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el RAC solicitó a la FIA que sus coches pudiesen correr con el color azul nacional. Era una época de tensión y todos querían que sus colores fuesen visibles y se les asociase a los colores de su bandera, pero los franceses estaban corriendo con ese mismo color, por lo que los coches británicos tendrían que correr de azul, pero con una bandera pintada a los lados del coche.

Esta complicación no les gustó nada a los fabricantes, por lo que finalmente el RAC acabó aceptando el color verde como el color nacional, con lo que continuaría para siempre el idilio entre los coches ingleses y el British Racing Green.

Historia Rosso Corsa Ferrari F40

Historia y origen del color Rosso Corsa o Rojo Corsa

Si decimos Ferrari, todo el mundo piensa en un coche de color rosso. Puede que muchos no coincidan en el mismo modelo, pero cualquiera que nos pase por la mente, lo han pintado de color rosso corsa o rojo corsa.

El caso es que se puede decir que los coches italianos de carreras son de color rojo porque los norteamericanos les cedieron ese color.

Inicialmente, como habíamos visto, los primeros coches yanquis habían corrido pintados de color rojo en la Gordon Bennett, así que en un principio este era su color y los italianos no daban mucho la lata, porque en esa época, no estaban muy metidos en el mundo de la competición y participaban más bien poco en eventos internacionales. Cuando participaron en 1903, lo hicieron con un coche de color negro.

El caso es que los señores de USA se cansaron y decidieron pasar a las tonalidades dobles y cambiaron al color rojo y blanco, aunque posteriormente en 1913 volvieron a cambiar de color, quedándose el azul y blanco para permitir a los suizos usar el blanco y rojo en sus coches, con lo que finalmente el rojo estaba libre para que los italianos lo usasen en sus coches.

Historia Rosso Corsa Alfa 155

Todo lo que viene a continuación ha sido gracias a las actuaciones de los equipos italianos como Alfa RomeoMaserati o la famosa Ferrari, aunque también hay una pequeña historia que contar relacionada con un enfado de Ferrari con las autoridades italianas que hizo sudar a más de uno, y en la que jugaron con los sentimientos del país haciendo un cambio de color de sus coches de competición.

Todos sabemos que cuando Ferrari gana, gana Italia, pero en 1964 se puede decir que Ferrari ganó, pero ganaron los norteamericanos. La historia viene porque habían sacado un coche al mercado (el Ferrari 250FL), pero no les permitieron homologarlo como coche de producción, con lo que la Scuderia amenazó con abandonar el campeonato de F1, no inscribiéndose en las dos últimas carreras incluso a pesar de estar jugándose el mundial.

El equipo estaba jugándose el mundial, por lo que la gente empezaba a preocuparse y a ejercer presión, pero finalmente los coches italianos acabaron inscribiéndose como NART (North American Racing Team) y John Surtees pudo ganar el campeonato.

De todas formas, esta no fue la única vez que Ferrari compitió con un color diferente al rojo, ya que en más de una ocasión también lo hicieron con otros colores.

Historia Rosso Corsa Surtees NART

Otra nota importante es que la tonalidad roja de Ferrari ha ido variando a lo largo de la historia. El Rosso Corsa dio paso al Marlboro Red, luego al Rosso Scuderia, e incluso en alguna carrera en Norteamérica cambiaban la tonalidad de sus colores para que en la televisión pudieran verse de la misma manera cuando se hiciera la conversión del sistema de video NTSC, que usaban por aquellas tierras.

Los tiempos cambian y los Ferrari puede que también. Si en los años 90 el 85% de los coches que salían de Maranello eran de color Rosso Corsa, ahora solamente el 45%, en parte debido a la multitud de colores nuevos que se ofrecen en el catálogo de la marca. Aunque ya se sabe, para gustos, colores…

Mercedes Benz T80

El nacimiento de las flechas de plata alemanas (Deutschen Silberpfeile)

Tras conocer la Gordon Bennett Cup, el primer evento del motor en el que se pintaron los coches en función de su país de origen, con Alemania en el mundo de la competición tenemos un pequeño problema. Nos encontramos con que aunque fueron del primer grupo en elegir color, no tenemos una uniformidad en la elección de dichos colores en los coches alemanes.

Muchos os preguntaréis por qué el color blanco, si poco o nada tiene que ver con los colores nacionales germanos… pues la verdad es que sí que tiene que ver con los colores, o por lo menos los de la época, pues la bandera del Imperio Alemán sobre el año 1900 lucía los colores negro, blanco y rojo.

Con lo que en las carreras iniciales se realizaron con el color blanco y los números de color rojo.

Había diferentes tonalidades, ya que no todo era el blanco normal y corriente.  Daimler empezó incluso a juguetear con tonalidades de blanco mate o colores marfil, pero en definitiva no dejaba de ser un color blanco.

Historia flechas de plata Mercedes

En las subidas o carreras puntuales que tanto éxito tenían por su territorio, en las que por comodidad y por falta de normativa relacionada con los colores, los propietarios de los coches simplemente pasaban de pintarlos o daban una pequeña capa de pintura plateada con la que era más fácil obtener un acabado rápido pues a mal que pintases, la capa inferior también era de ese mismo color.

Ya en 1919 se produce el primer hecho histórico con respecto a los colores de los coches alemanes, pues Mercedes-Benz inscribe un coche en las 500 Millas de Indianápolis usando como color oficial el plateado en vez del blanco.

En 1924, cuando Daimler llevó 3 coches a Monza para hacer pruebas, solamente uno de ellos había sido pintado de color blanco, ya que de los otros dos uno estaba sin pintar y el otro pintado de gris. Eran coches de pruebas y en esa época unos gramos más o menos a la hora de probar les daba igual. Los conocimientos aerodinámicos no les permitían saber que incluso la técnica de pintado de un coche podría llegar a influir en la aerodinámica.

Como curiosidad, en ese mismo año,  los coches alemanes se vieron obligados a correr de color rojo en la Targa Florio para confundir a los brigadistas sicilianos y que los coches no fuesen saboteados al pasar por esas tierras. La cosa fue bien ya que bajo estas líneas podéis ver al coche ganador pintado con los colores originales.

Pero la crisis llegó al mundo de la competición y después del crac del 29 las compañías tenían que controlarse a la hora de invertir el dinero en las carreras. La imagen era importante, pero si no vendían, tenían que reducir el número de coches en competición, con lo que la todopoderosa Mercedes se vio obligada a competir con equipos semioficiales (Esto quiere decir que tenían apoyo directo de la marca, pero no podían derrochar tanto como anteriormente).

Por ello en la carrera de Avus de 1932, Manfred von Brauchitsch se vio obligado a correr la carrera con un SSK obsoleto al que se le había incorporado en el último momento un kit aerodinámico, al que simplemente se le había incluido una pequeña mano de pintura plateada (que como había dicho anteriormente, agiliza el proceso de pintado, así que de lijada en el último momento nada).

Historia flechas de plata

La carrera marcó un antes y un después y por todos lados resonaba la palabra “Silberne Pfeil” (la flecha de plata) en referencia al coche ganador de von Brauchitsch y la memorable victoria frente a los Alfa Romeo y la prensa, cómo no, se hizo eco de lo que se escuchaba por las calles.

Meses después de esa carrera, a finales de temporada se impone un límite en el peso de los coches, que no podían exceder los 750 Kgs y que no entraría en vigor hasta el año 1934, y justamente los Mercedes no participaron en esa carrera debido a problemas en la bomba de combustible, lo que descarta por otra parte la creencia de que el peso fuese el motivo.

Y muchos ahora os preguntaréis, ¿por qué se ha popularizado tanto este rumor? Pues sencillamente porque el propio Alfred Neubauer fue el que lo extendió en sus memorias, pero si te pones a analizar los datos, no son consistentes con lo que los datos reales reflejan.

A partir de ahí todo fue engrosar la leyenda gracias a victorias, ya que desde ese momento y gracias a los avances tecnológicos, se siguió corriendo en plateado.

Historia flechas de plata Mercedes T80

Se creó Auto Union y Ferdinand Porsche empezó a incluir en los coches un tipo de aluminio que se utilizaba para fabricar aviones de la época y que no requerían ningún tipo de pintura, pues eran resistentes a la corrosión y sí, ahora sí, también permitían ahorrar un peso inútil.

Mercedes por su parte, también empezó a experimentar con este tipo de materiales, con lo que al final, los coches alemanes acababan compitiendo con este color en carreras internacionales.

Hitler, quien ponía pasta en esa época para que los equipos alemanes mostrasen la superioridad de sus productos por el mundo, estaba encantado con la imagen que daban sus coches en los circuitos pues hasta sus rivales decían que eran coches muy bonitos, quedándose maravillados por el brillo de sus carrocerías.

En esa época era importante la lucha que tenían Mercedes y Auto Union por ver quién era el equipo que lograse alcanzar la velocidad punta más elevada y en ese momento fue en el que las flechas de plata se aproximaron más a su nombre.

Después de la guerra, Mercedes y Porsche siguieron compitiendo con los nuevos colores hasta que en 1966, Porsche retornó al color blanco original (que después volvería a cambiar por los colores ya de los patrocinadores).

Aun así, se puede considerar que otras marcas importantes como BMW han sido fiel a los primeros colores nacionales, y siempre se le ha visto en las competiciones deportivas hacerlo con el color blanco como base, azul y rojo, y Opel ha usado el blanco con motivos de color amarillo, gris y negro.

Texto: katapiro. Todas las imágenes son propiedad de sus autores originales. 

katapiro


Katapiro es un aficionado atípico, pues le apasionan los circuitos pese a vivir en Galicia, lejos de ellos. Le gusta la fotografía, especialmente la parte técnica/teórica, y desde 2006 su nombre ha estado ligado al automovilismo y a Internet gracias a sus aportaciones en ForoCompeticion.com.

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