Formula 1 Gilles Villeneuve Ferrari
Morir sin honores tragedias F1

Imagen: spinsmag.files.wordpress.com

Deambulando por internet encontré un artículo que me gustó mucho, a pesar de ser un tanto triste… Hablaba sobre pilotos que han muerto disputando Grandes Premios de Fórmula 1. Por supuesto todos conocemos y podríamos decir de carrerilla el nombre de grandes campeones que fallecieron disputando alguna carrera… pero también hubo muchos más que no llegaron a lograr los éxitos soñados, y sin embargo, dieron la vida por sus ilusiones. Y ahí esta la diferencia, que ninguno de ellos eran ídolos, si no todo lo contrario. Pero no adelanto acontecimientos.

El texto original lo encontré en Infomotores.com.ar, que hoy en día ha desaparecido, y el dominio ha sido comprado por Monografías.com (y ahora Infomotores simplemente, no existe). El artículo lo he cambiado bastante respecto al original, ya que lo he reescrito casi en su totalidad, he corregido fallos y he completado el artículo con fotografías y con más información. Que sirva de humilde homenaje a estos olvidados pilotos. Pero ya vale de rollos.

Que el deporte del automovilismo es arriesgado y peligroso no es nada nuevo. Tampoco es nuevo que es un deporte que a lo largo de los años se ha llevado por delante la vida de muchos pilotos llenos de talento e ilusiones por lograr el mayor reconocimiento posible: el título de Campeón Mundial de Fórmula 1. Algunos llegaron a conseguirlo, y lograron antes de su muerte conocer las mieles del triunfo y del éxito… su cuerpo murió, pero no su recuerdo.

Son pilotos como Ayrton Senna, Jim Clark, Gilles Villeneuve (que sin ser campeón, se hizo mito), Alberto Ascari, Jochen Rindt (el primer y único campeón a título póstumo), Wolfgang von Trips (otro gran no campeón)… los circuitos del mundo están llenos de curvas a su memoria, las revistas y libros llenos de artículos conmemorativos o nostálgicos contando sus batallas sin par sobre las pistas más importantes del mundo, los recuerdos de los aficionados que los vieron correr llenos de imágenes de leyenda, la imaginación de los que llegaron tarde a su época disparada endiosando sus hazañas, lamentando no haber podido verles correr en directo y tener que conformarse con fotos y videos (en el mejor de los casos). Pero otros muchos, la mayoría, no lograron nada de eso.

Formula 1 Gilles Villeneuve Ferrari

Imagen: pinterest.com

En 1994 moría Ayrton Senna en el circuito Dino y Enzo Ferrari de Imola, durante el Gran Premio de San Marino. En todo el mundo aparecieron, aparecen y aparecerán más y más artículos alrededor de este triste incidente. Aparte de tratar de Senna, casi la totalidad de estos artículos tienen otra cosa en común… a pie de página, y en apenas una línea, el autor se limpia su mala conciencia con una frase casi obligada, dentro del contexto del artículo, y que siempre es parecida, sea quien sea el autor… “No nos olvidemos que el día anterior otro piloto, el austríaco Roland Ratzenberger, también había perdido la vida. Recordémosle también”.

Efectivamente la Fórmula 1 (y muchas otras categorías) se ha llevado por delante la vida de muchos hombres que en el fondo de su ser soñaban con emular las victorias de sus predecesores. Hombres que han permitido que la Fórmula 1 sea algo más que diez o doce obras de arte exprimidas por los diez o doce superdotados de cada generación. Su papel fue igual que su muerte, anónimo, el de extra en una película a la que tan solo los mas cinéfilos se quedaban para ver los títulos de crédito donde aparecía su nombre. Su muerte fue rápidamente olvidada, y en ocasiones al final de la temporada sus muertes eran algo lejano… por ellos no se cambiaron normas, no corrieron ríos de tinta y lo más triste…. en muchos casos sus equipos ni siquiera se retiraron en señal de duelo por su muerte… el dinero de los patrocinadores, vital para la supervivencia de sus modestas economías, era más importante que honrar su memoria con un gesto caballeroso y emocionado.

Aún cuando veo por enésima vez la maravillosa película Grand Prix, el momento que más me emociona y gusta es cuando Il Commendatore saca la bandera negra para indicar a su segundo piloto que el equipo Ferrari se retira en señal de duelo por que su compañero acaba de perder la vida en la parabólica del circuito de Monza.

Formula 1 1993 Roland Ratzenberger

Imagen: colombiamotorfans.com

La lista podría ser muy larga si la extendiera a todos aquellos pilotos que perdieron la vida en categorías que no fueran la Fórmula 1, así que me centraré exclusivamente en los pilotos muertos en dicha categoría, y que nunca consiguieron ningún resultado relevante (ni podios, ni vueltas rápidas, ni poles, ni victorias… nada que destacar). Este es un homenaje a los anónimos que han corrido, corren y correrán en la Fórmula 1.

Empezamos… Nos encontramos en el Gran Premio de Bélgica de 1960, en el mítico circuito de Spa Francorchamps. Por aquel entonces Spa era una pista de más de 14 kilómetros y sólo el impresionante Nürburgring le superaba con sus casi 23 kilómetros (Pescara, el circuito del Adriático, había pasado definitivamente a la historia llevándose para la leyenda sus más de 25 kilómetros y el honor de ver a un tal Enzo Ferrari vencer la primera carrera allí celebrada en 1924). Al igual que la pista alemana, el circuito belga, nacido de la imaginación de Jules de Thier, apenas tenía zonas de escapatoria dado que parte de su trazado discurría por carreteras secundarias bordeadas de las casas de los campesinos que por allí vivían.

El fin de semana empezó mal desde el principio. A las primeras de cambio Stirling Moss se rompió las dos piernas en un duro accidente que ponía fin a su lucha por el mundial de 1960. Antes de que la noticia del accidente de Moss tuviese tiempo de llegas a los boxes, el también británico, Michael Taylor pierde el control de su coche, al romperse la dirección de su Lotus 18, y sufre un gravísimo accidente que aunque no acabó con su vida, sí lo hizo con su carrera deportiva. Era su segundo gran premio. Demandó a Colin Chapman y obtuvo una gran indemnización. Pero esa es otra historia..

Formula 1 1960 Spa Chris Bristow

Imagen: taringa.net

Con estos antecedentes se llega a la carrera del domingo. El primero en caer será el inglés Chris Bristow. El accidente se produjo en la vuelta 19 por un mal cálculo en un adelantamiento por la 6ª posición, en la curva Malmedy, cuando intentaba sobrepasar al Ferrari D246 de Willy Mairesse (que abandonó 4 vueltas después con la transmisión rota). Bristow tenia 22 años, había debutado en 1959 y estaba disputando su cuarto gran premio. Su mejor posición, un décimo puesto.

El segundo piloto que se dejaría la vida en el asfalto del viejo Spa ese día fue Alan Stacey. El accidente del británico puede entrar sin problemas entre los más absurdos de la historia de las carreras, salvo por su desenlace: en la vuelta 24 perdió el control de su Lotus 18 al golpear un pájaro en su casco… podría ser de chiste si no fuera por el resultado final del incidente. Alan era un prometedor piloto nacido en Essex que había debutado en 1.958, disputando apenas siete grandes premios y logrando un octavo puesto como mejor resultado. En esta carrera partió en 16ª posición. El accidente tuvo lugar en la impresionante y dificilísima curva de Masta (los jugadores del GPL y otros simuladores ya sabrán de qué lugar hablo). Tenia 26 años en el momento de su muerte.

Formula 1 1960 Alan Stacey

Imagen: findagrave.com

Artículo publicado originalmente por el autor en gohobby.comTodas las imágenes son propiedad de sus autores.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *