A mediados del año 2010 visitamos el circuito de Motorland Aragón (Alcañiz) para presenciar por primera vez en directo las competiciones del VdeV Endurance Series, el campeonato francés de resistencia. Este es el resumen de la competición reservada a los vehículos clásicos.
 

2 Heures Endurance VHC

Nos plantábamos en Motorland un poco antes de las 9 de la mañana del domingo tras un rápido desayuno y con ganas de ver buenas carreras en nuestro segundo día en Alcañiz.

Empezábamos fuerte, porque la primera carrera programada eran las 2 horas de vehículos históricos, carreras que siempre son agradables de ver ya que no son muchas las oportunidades de ver en acción (y menos en circuitos) vehículos de los años 60 y 70. Además, la inscripción rondaba los 20 inscritos, lo cual auguraba una buena carrera, y, dicho sea de paso, la más corta del fin de semana.

Bajábamos a pista para la formación de la parrilla y descubrimos una noticia no muy buena, puesto que de los 20 vehículos que esperábamos tan solo se preparaban en la salida 10. Y por desgracia entre ellos no se encontraba nuestros únicos representantes españoles del VdeV, el equipo CAT Racing que debía participar con un Lola T70 Spider (y como curiosidad, con Jordi Pujol Ferrusola al volante).

Revisando los entrenamientos calificativos ya se podía esperar esa desbandada, puesto que en ellos eran 13 vehículos los que participaron. Suponemos que el hecho de ser un campeonato completamente amateur y la dificultad de mantener sin problemas estos vehículos para equipos no muy profesionalizados hacen que aguantar todo el fin de semana sea una ardua tarea.

Volviendo al tema, sin ir más lejos el Chevron B26 del equipo LUCO que tenía la pole con un tiempo de 2.08.479 no se presentaba en la salida, y era el Osella PA4 de 1976 y de estética similar a los antiguos Renault F1, por aquello de los colores negro y amarillo, el que partía en primera posición, secundado por el Porsche 911 RSR de POLYBAIE RACING y en tercer lugar el precioso e impecable Ford GT40 de PERSPECTIVE RACING, el mismo equipo que el Osella.

A la postre serían estos 3 vehículos los que se jugarían la victoria, puesto que los demás estaban muy lejos de ellos en prestaciones.

La carrera arrancaba con salida lanzada y desde la primera curva el Osella PA4 con motor BMW empezaba a distanciarse de sus perseguidores (participaban barquetas, GT y saloon cars) de forma clara, marcando unos tiempos por vuelta muy inferiores al resto, pues mientras el líder marcaba tiempos sobre el 2’15, los otros no bajaban de los 2’20.

En las últimas posiciones era donde había más batalla entre los 3 Porsche 911 y un curioso vehículo italiano, un Iso Rivolta de 1963.

El punto clave de la carrera llegó un poco antes de la hora de competición, cuando el Osella líder rompía alguna pieza del motor a mitad de la inmensa recta del Motorland, dejando más de 500 metros de recta completamente bañados en aceite.

La siguiente media hora serviría para juntar los 8 vehículos que quedarían en pista hasta el final de carrera detrás del Fiat 500 Abarth SC, mientras los comisarios volvían a dejar en condiciones la pista.

Una vez resuelto el problema y con unos 30 minutos por delante, el SC se apartaba y la carrera volvía a ponerse en marcha con 3 vehículos en la misma vuelta: el Ford GT 40, el Porsche 911 RSR y el Elva Mk8 de 1966, siendo el primero el que se escapaba en las primeras vueltas, ya que el Porsche tenía que adelantar a varios doblados porque tras el SC se tuvo que mantenerse en la última posición.

Pero eso no sería problema para el vehículo de POLYBAIE, ya que acabaría dando caza tanto al Elva como al Ford en pocas vueltas y empezaría su escapada hacia la victoria final en la carrera, seguido del Ford GT 40 y el Elva Mk8. Los tres en la misma vuelta, pero con distancia suficiente como para no hacer peligrar ninguna posición.

Tras ellos, el otro Elva se conformaría con la cuarta posición, y detrás de él acabarían el Ford Falcon de 1965 y los tres Porsche 911 cerrando la clasificación. El Iso Rivolta tuvo que abandonar a mitad de carrera.

Tras la bandera a cuadros, ceremonia de podio donde casi todos los equipos que acabaron la carrera se llevarían un trofeo a casa, dejando patente que en este campeonato lo más importante no es la victoria, sino pasar un fin de semana en el circuito rodeado de amigos.

El buen ambiente reinante en todo momento en el paddock era la muestra de ello.

Artículo publicado originalmente por Jaume Poch y Sergi Blasco en forocompeticion.comTodas las imágenes son propiedad de sus autores. Todos los derechos reservados.

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