Fiel a su cita, y acompañado de los últimos coletazos del invierno, el Rally Clásico Mallorca 2018 volvía a arrancar sus viejos motores como cada año. El punto neurálgico de la prueba, donde se encontraba el parque de asistencia, volvía a ser Puerto Portals, una de las zonas de más glamour de la isla. Un bonito puerto recreativo lleno de boutiques de alta costura, restaurantes con estrella Michelin, y amarres con fantásticos yates.

Pero algo ha cambiado en esta edición. El patrocinador de años anteriores, la marca relojera Oris, ha dejado de ser el sponsor principal, por lo que los ganadores no pudieron disfrutar del premio que se entregaba en ediciones anteriores: un precioso cronógrafo de edición limitada de la marca suiza, denominado Oris Calobra.

La caída de este patrocinador abrió las puertas a uno nuevo. Autovidal, importadores para Baleares de múltiples marcas como Mercedes-Benz, Maserati, Volvo, Honda o Alfa Romeo, entre otras, que obsequió a los espectadores con un precioso Maserati Levante realizando las funciones de coche “S”.

Ya las verificaciones atrajeron a multitud de curiosos y aficionados, que en las instalaciones de Puerto Portals pudieron deleitarse con las maravillosas joyas sobre ruedas expuestas. Como no es de extrañar en los eventos de coches clásicos, los coches de la marca de Stuttgart copaban la mitad de la lista de inscritos.

El Rally Clásico Mallorca no deja de ser un evento perfecto para gentlemen drivers, y a veces, el concepto “velocidad” o “regularidad” (las dos modalidades de competición del rally) quedan un poco en un segundo plano. Pero a los aficionados nos permite ver en acción a máquinas que, si no fuera en eventos de este tipo, pocas veces tenemos la oportunidad de ver rodando en carretera.

Los participantes, además de poder recorrer las fabulosas carreteras de la Serra de Tramuntana con la tranquilidad que te da la carretera cerrada al tráfico, pueden disfrutar de fabulosos alojamientos durante la prueba, así como disfrutar de la gastronomía de la isla. Pero…. ¡esto es un rally y aquí hay gente que ha venido a dar gas!

 

Vehículos de Velocidad

La prueba arrancaba con puntualidad británica el jueves 8 de marzo a las 7 de la tarde en la rampa de salida de Puerto Portals. Había llovido durante toda la semana en la isla y se esperaban zonas con humedades. Por delante dos tramos: Estellencs – Andratx de 14 kms y el Andratx – Es Capdellà de 5 kms. El primer vehículo tomaba la salida ya con noche cerrada.

Los austriacos, Kris Rosenberg y Christina Ettel, ganaban los dos tramos con su Porsche 911 de 1981, por delante del piloto local Nadal Galiana / Gabi Flores con su Ford Escort MKII de 1976. Si bien Galiana es conocedor de estos tramos, se disputaban en sentido contrario a lo habitual, y poco podían hacer con el Escort ante la potencia del 911. Se colocaban a 8 segundos. Terceros, el dúo Dameto / Fluxá, también con un Escort MKII.

El viernes, segundo día del rally, amanecía con muchísima niebla, sobre todo en el primer tramo Llubí – Muro – Santa Margalida (TC3 & TC5) de casi 9 kms, de largas rectas, curvas técnicas y cruces. Este tramo se repetía dos veces, al igual que el Pollença – Lluch, (TC4 & TC6), una de las carreteras de montaña más rápidas de la isla, de 12 kms, que también se repetía en dos ocasiones.

El TC3 suponía una auténtica escabechina, debido a lo delicado del asfalto y varios vehículos terminaban fuera de la carretera, aunque sin consecuencias para sus ocupantes. Los fallos mecánicos también empezaron a aparecer, aunque nada impidió que el dúo Rosenberg / Ettel se anotara otro scratch a su cuenta, seguidos ya a 18 segundos de Becker / Hochweller también con un 911. Galiana empezaba con los problemas mecánicos.

En el TC4 posiciones calcadas, con un Steve Perez / Andrew Bull (ex-piloto del mundial con un Focus WRC y que a veces participa en el regional balear), a manos de su Lancia Stratos ocupando la tercera posición tanto de la especial como de la general.

La tónica se mantenía igual en el TC5 y TC6, alternando posiciones Galiana con Perez y con Becker, pero con Rosenberg marcando los scratch en todos los tramos de la mañana, dejando en la general a Becker en segundo lugar, pero a más de 1 min y 40 seg.

El TC7 es el mítico tramo de Sa Calobra, 12 kms de ascensión que solo se celebran en este rally. Galiana / Flores se veían obligados a abandonar por problemas mecánicos antes del inicio de la especial, pero con Rosenberg, anotándose otro scratch a su cuenta, seguido de Becker y Perez, la general se mantenía en el mismo orden. Lo mismo pasó en el último tramo del día, el Puig Major; rampas que antaño fueron puntuables para el campeonato Europeo de montaña, pero en este caso, en descenso, y en toda su extensión de 12 kms.

El tercer día se repetían en dos ocasiones los tramos de Coll de Sa Creu – Es Tords, y Puigpunyent – Esporles, tramos ellos de carretera de montaña, revirados, y estrechos, de 11 y 7 kms respectivamente.

Por la tarde el tramo programado inicialmente de Es Port des Canonge, inédito y nunca disputado, se cambiaba por problemas con los permisos por el ya clásico en el regional Esporles – Valldemossa de 4 kms. Para finalizar, el tramo Es Tords – Calvià, en sentido contrario del disputado por la mañana de 9 kms.

Aquí Becker no tomaba la salida y Rosenberg se anotaba todos los tramos, ganando el rally con más de 3 minutos de diferencia sobre su rival Steve Perez con el Lancia que lograba ser segundo, y ocupando el tercer lugar del podio, su hijo, Seb Perez, que a los mandos de un Escort MKII, demostró muy buenas manos y que su buen resultado en el reciente rally Sol de Ponent no fue casualidad.

 

Regularidad media Alta

La victoria fue para la pareja Vlieghe / Deplancke a bordo de un Porsche 911 Carrera 3.2 de 1983, que ganaron la mayoría de los tramos, solo inquietados en alguno por la pareja Bauzá / Frau con un BMW E21, pero que nunca fueron una amenaza real para la victoria final.

El dúo Serra / Verger con un 911 Carrera 3.0 de 1976, que había estado en la pomada de los tres primeros, vio como en el TC8 sus oportunidades se iban al traste al marcar una puntuación cercana a los 50 puntos, teniendo que conformarse con el tercer escalón del podio.

 

Regularidad media Baja

Victoria para Nigorra / García Nieto con un precioso Jaguar XKE de 1963. Dominaron casi todos los tramos, pero un incidente en el TC12 les hizo marcar una puntuación de 123, casi tirando por la borda todo el trabajo del fin de semana, y quedando solo por 30 puntos de ventaja delante de Rothkirch / Peeters con un VW Karmann de 1972.

En tercera posición y en tierra de nadie, Rechach / Trujillo con un VW Escarabajo de 1979 se alzaban en el tercer escalón del podio.

 

Youngtimers

Dentro del apartado de Velocidad, pero en categoría aparte, nos encontramos a estos vehículos que aún no pueden participar en el apartado de clásicos, pero que a muchos de nosotros nos recuerdan, creo, una de las mejores épocas de los Rallyes. Nos encontramos Grupos A, y Kit Car entre otros, que hacen las delicias de los aficionados.

11 inscritos entre los que la victoria fue para Anderson / Beltran con un Ford Sierra Cosworth, el único que pudo completar todos los tramos.

Los fallos mecánicos fueron apareciendo en todos los participantes, dando al traste con la carrera. Prueba de ello fue el fallo que sufrió el Clio Maxi Kit Car pilotado por García / Cuart, que se estaba anotando todos los tramos con diferencias abismales.

Nos encontrábamos también en este grupo a Rafael Abraham, presidente de la FBA y Vicepresidente de la Federación Española de Automovilismo, copilotado por su hija Carolina a los mandos de un Fiat Uno Turbo. Demostrando que el camino se hace andando, y desempolvando el mono y el casco, ya han participado en varias pruebas desde el año pasado, aunque también se tuvieron que retirar por avería mecánica.

 

Show Cars

Otro elemento que cada año hace las delicias de los espectadores en el Rally Clásico de Mallorca son los Show Cars. Vehículos de la caravana de Seguridad, haciendo labores de coches 0 o coches S, que pasan antes de cada una de las diferentes categorías.

Este año no podía ser menos, y hemos podido disfrutar de varios vehículos increíbles. Para empezar, el Audi Sport Quattro pilotado por Jimmy McLeod, habitual del balear de Autocross y de montaña. Llevaba más de una década restaurando este coche.

Otro de los vehículos es el Ford Fiesta R5 EVO 2 Chasis 205 pilotado por Jim Whelan, y que es habitual en alguna que otra prueba del regional balear.

Uno de los más aplaudidos por el público, y que demostró que no venía de paseo, fue el Peugeot 207 S2000 pilotado por Ross / Chris, y que tuvo una pequeña salida de pista sin consecuencias para los pilotos, pero que les forzó a retirarse. Esta unidad es el chasis #45 y en el 2009 participó en el IRC en varias de sus pruebas, a manos de Kris Meeke en el Rally de Montecarlo y de Martin Prokop en el Barum Rally, entre otros.

Pero la joya de la corona, la que cierra este reportaje, fue sin duda el fabuloso Subaru WRC 1997 pilotado por Rockinham / Scarret. Esta unidad, a manos del fabuloso Colin McRae, ganó los rallyes de China y de Portugal. Pedigree no le falta a esta unidad chasis #19.

 

Más imágenes del Rally Clásico Mallorca 2018:

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